¿Quién soy?

algo que he ido descubriendo con el tiempo...

¿Quién soy?

Pues realmente quien soy yo, es algo que aún no tengo del todo claro, y aunque cada vez soy más consciente de mi totalidad, y de que soy mucho más que un cuerpo y una mente, prefiero ir descubriéndome cada día, a cada pasito que doy, sin etiquetarme. Cada situación que me brinda la maestra vida me da la oportunidad de conocerme un poco más, de ir más allá de lo que siento en cada momento, de dejar de identificarme con mis emociones, sentimientos, reacciones, automatismos y hábitos de conducta. Ahora soy mucho más consciente de mis máscaras y los diferentes roles que he ido adquiriendo a lo largo de mi vida, y al dejar de identificarme con ellos, me alejo cada vez más de saber quién soy, “para simplemente SER”.

He sido un niño que se crio en una familia humilde y trabajadora, donde llegar a final de mes no era siempre una tarea fácil, he sido un niño sobre protegido por su madre que sufrió de alergias y problemas respiratorios porque apenas tenía espacio, libertad para ser un niño, para jugar, y respirar, he sido un niño que apenas sintió la cercanía y cariño de su padre porque siempre estaba ocupado, he sido un niño tímido y vergonzoso, he sido un niño al que le aburría enormemente el colegio, los profesores y sus enseñanzas, he sido un niño que soñaba con ser jugador de baloncesto y cuando empezó a jugar en el equipo del pueblo tuvo que dejarlo porque se sintió humillado por sus compañeros al reírse de él, al verlo desnudo por tener problemas de sobrepeso.

He sido un adolescente que creció y dejo sus estudios y su sobrepeso atrás para ponerse a trabajar con 16 años, empezar a ganar dinero y creerse que se iba a comer el mundo, he sido un adolescente que con 19 años y aires de grandeza vio cómo su mundo se derrumbaba al perder a su mejor amigo en un accidente de tráfico, he sido un adolescente con el alma y el corazón roto en mil pedazos, incapaz de comprender el sentido de la vida y gestionar el dolor que sentía, hasta el punto de reprimirlo y evadirse de la realidad para poder subsistir con ella, he sido un joven que ha tenido amores y desamores, he sido un joven que se casó ilusionado en el 2007, he sido un joven que se convirtió en el hombre más feliz del mundo cuando vio nacer a su hijo el 27 de junio de 2008, he sido un hombre que al nacer su hijo hizo las paces con la vida y con la muerte, que entendió que existen ciclos que no podemos controlar y que no dependen de nosotros, que la vida es un regalo, que se te es dada, y arrebatada cuando esa energía de creación lo cree oportuno, y que por mucho que te duela algo no va a cambiar, y que lo único que podemos hacer es vivir cada día como si fuera el ultimo, ya que realmente el mañana es incierto, nadie lo tiene asegurado.

He sido un hombre que decidió arriesgar, que decidió dejar su trabajo de toda la vida para emprender un negocio con expectativas de ganar más dinero y tener una vida más cómoda junto a su familia, he sido una persona que ha fracasado como empresario, y en aquel momento también pensó que como marido y padre, he sido un hombre que en esa búsqueda de mejora no presto la atención necesaria a lo que realmente era importante en ese momento, he sido un hombre que se quedó sorprendido y destrozado al recibir la noticia de que su pareja quería el divorcio con un bebe de tan solo 10 meses, he sido un hombre que veía como su mundo se derrumbaba completamente de nuevo, sintiendo todo el abanico completo de emociones y sentimientos en lo más profundo de su ser, y como estos desgarraban mi alma, sin entender el porqué de la situación, he sido un hombre que perdió todo lo que tenía, el negocio, los ahorros de toda la vida, la casa, la mujer y el hijo, he sido un hombre que perdió el rumbo, la ilusión, la esperanza, las ganas de vivir, y que de nuevo se preguntaba  “qué sentido tenía la vida“, he sido un hombre que culpaba al mundo y a las personas de su entorno más cercano de su malestar, y su situación personal, he sido un hombre que proyectaba hacia el exterior su dolor por no saber gestionarlo, y asumirlo, he sido un hombre que tuvo que tocar fondo como tantos otros para poder levantarse, que tuvo que perderse, para poder encontrarse, y darle un sentido mayor a su vida.

Y esto ocurrió un 23 de octubre de 2010 después de unos meses desconsolado, abatido, y refugiado en casa de mis padres por mi precaria situación económica. Fue allí donde mi querida Madre me hablo del Reiki, y lo que esta técnica pudo hacer por ella, y mitigar sus dolores y su malestar, pues en aquellos momentos fue diagnosticada con el síndrome de fatiga crónica “Fibromialgia” que por aquel entonces era bastante desconocida e incomprendida y exenta de tratamiento.

Así que llame a su profesora y me inscribí en mi primer nivel de Reiki sin tener ni idea de que era aquello exactamente, sin duda fue una experiencia inolvidable, aquello cambio mi vida para siempre y jamás volvió a ser la misma, el Reiki me ayudo a ponerme en contacto conmigo mismo, con mi interior, con mí dolor, con mis sombras, con mis miedos, emociones y sentimientos, me ayudo a estar en paz con ellos y a exteriorizarlos sin ningún tipo de complejo (Si, los hombres también lloran y esta genial) me ayudo a ponerme en el lugar de las otras personas, a no juzgar, me ayudo a darme cuenta que no era tan perfecto como creía, que también tenía defectos, y muchos, me ayudo a entender que todo pasa por algo y que todo está bien, que es perfecto para ti en el momento que te ocurre, lo que pasa que en ese momento eres incapaz de verlo, y menos de entenderlo, que realmente la maestra vida si tiene un sentido, un sentido mayor al que puedas comprender, que hay una energía inteligente que sabe más que tú, y tiene un plan perfecto diseñado para ti.

El Reiki me ayudo a darme cuenta de que no hay errores en la vida, que simplemente no la entendemos, y la juzgamos y que eso es realmente lo que nos hace sentirnos de una forma u otra, que detrás de cada experiencia hay una enseñanza, y que si vemos la vida como una maestra DEJAMOS DE SUFRIR Y PASAMOS A APRENDER.

El Reiki también me ayudo a tomar conciencia de cómo me veían los demás, de mis limitaciones, de aquellas cosas que realmente no me gustaban de mí, y me dio fuerza para poder cambiarlas, me ayudo a tener otro nivel de percepción y comprensión, tuve mi primera experiencia extrasensorial, pude conectar con la energía de mi querido y difunto amigo y saber que allá donde estaba, estaba bien y pude descansar y entender que el concepto de muerte que tenemos es totalmente erróneo.

Y por primera vez en mi vida tuve claro que quería hacer con ella, y era ayudar a otras personas que estuvieran en una situación similar a la mía.

Tal fue el cambio y el subidón tras mi primer nivel de Reiki, que me puse de inmediato manos a la obra, desde entonces no he parado de formarme, de aprender, de tratar de comprender y descubrir que fue lo que me paso y como aquel curso de fin de semana me pudo cambiar la vida de esa manera, me he formado en una gran diversidad de terapias, métodos y disciplinas, algunas ancestrales como la medicina tradicional china, hasta las de última generación llamadas terapias cuánticas como el método Yuen o Thethahealing, aunque algo dentro de mí siempre me decía que realmente el kit de la cuestión se encontraba en nuestra mente,

Y la interacción de ella con nuestro cuerpo, y la manera que nuestros pensamientos y la forma de interpretar lo que nos sucede, nos lleva a sentirnos de una forma u otra.

Esto me llevo a profundizar en el funcionamiento de la mente, en la gestión emocional y la reprogramación mental, muchos despertares, muchas tomas de conciencia, y todas mis experiencias me han llevado hoy a ser hoy quien soy.

¿Quién soy Yo?

Resumiendo, una persona que tuvo que perderse para encontrarse, una persona que sabe lo que es tocar fondo, y que ha sabido levantarse varias veces y darle la vuelta a aquello que le ocurría, y convertir su dolor en su pasión, y ganarse la vida con ello.

¿quién soy yo? Alguien que tomó consciencia del funcionamiento de su mente, que la vació de ideas y pensamientos limitantes, y que la reprogramó en positivo con aquello que quería conseguir.

¿Quién soy yo? Alguien que confió de nuevo en la vida, en el Amor y encontró a su Alma gemela, a su compañera de viaje y que volvió a formar una familia.

¿Quién soy yo? Una persona que dejó de luchar con la vida, que dejó de ir contra corriente, que salió de la rueda del hámster de sus pensamientos para estar en paz con la vida, y convertirse en una persona más FELIZ.

¿Quién soy yo? Alguien que ha estado en el pozo con el agua al cuello y no se ha ahogado, alguien que puede ayudarte a estar mejor, a encontrarle un sentido a tu existencia, alguien que puede ayudarte a cambiar tu realidad y a reinterpretar tu vida, tal y como lo hice yo, para que tengas una vida más plena y satisfactoria.