Que es la felicidad

¿Es lo mismo sentirse feliz, que ser feliz?

Sin duda mucho se ha filosofado sobre la felicidad, sinceramente pienso que la felicidad como casi todas las cosas de la vida, es algo muy personal, creo que hay tantos conceptos de felicidad como personas, además todos ellos llevan razón, pues nadie mejor que uno mismo sabe que es aquello que lo produce felicidad, pero aquí la pregunta que me surge es:

¿Es lo mismo sentirse feliz, que ser feliz?

Pues personalmente creo que no, todos en algún momento de nuestra vida, en varios, o muchos nos hemos sentido felices, muchos de nosotros sabemos que cosas nos hacen sentir bien, nos llenan de gozo, de alegría.

Y por ende nos sentimos felices, pero muchos de esos momentos son fugaces, se desvanecen casi tan rápido como aparecen, algunos duran días otros horas, pero todos ellos son impermanentes.

Por lo tanto no es lo mismo sentirse feliz que ser feliz, ser feliz es un estado constante de felicidad, que va mas allá del estado emocional que estés sintiendo en cada momento, se que este concepto es personal y puede confundir a muchas personas, más si es la primera vez que lo escuchan, quizás muchas personas que estén leyendo este texto estarán con las manos en la cabeza diciendo “Pero que dice este tío”, otros ya habrán salido de esta página, pero el resto, aquellos que están dispuestos a permitir que estas palabras les sacudan todo su sistema de creencias y estén dispuestos a preguntarse cosas, valorarlas y experimentarlas por sí mismos, mas allá del que las esté diciendo, aquellos quizás descubran su verdad, su estado de plenitud constante, y su felicidad permanente.

Para mi personalmente ser feliz es una decisión, creo que todo ser humano ha venida a este plano a ser feliz, creo que en el fondo todo ser ha venido a disfrutar de la vida, pero se nos olvida a muy temprana edad, y fallamos una y otra vez en su búsqueda, demasiadas obligaciones, demasiado estrés, demasiado esfuerzo, muchas horas de trabajo, demasiado sufrimiento, mucha confusión, mucho miedo, demasiados programas y creencias limitantes que nos van inculcando desde pequeños mas los que vamos adquiriendo por nosotros mismos en el camino en base a nuestras experiencias negativas, como por ejemplo;

  • La vida es dura, has de trabajar y esforzarte mucho para conseguir las cosas.
  • Lo mas importante en la vida es el trabajo, has de ser responsable, ya tendrás tiempo de disfrutar luego.
  • La gente que está siempre de cachondeo no es tomada en serio.
  • Has de aparentar ser serio formal, para dar buena impresión.
  • No conseguirás nada en la vida si estas siempre bromeando.
  • Cuando yo tenia tu edad, ya estaba cansado de trabajar, esfuérzate más.
  • Crees que el dinero cae del cielo.
  • Todo cuesta mucho de ganar.
  • Has de ser competitivo y muy exigente contigo, has de ser el mejor si quieres progresar.
  • Con 30 años has de estar casado, con un hijo, trabajo fijo y una casa.

Estos son algunos de los programas o creencias limitantes que seguro que has oído en tu vida, hay cientos de ellos, algunos pueden parecer positivos, algunos estoy seguro de que a nuestros padres y abuelos les sirvió, pero a nosotros, ya no nos valen.

Desde muy pequeños y debido a la sociedad actual nos educaron con un sistema, que ya está obsoleto, que ya no nos sirve y hemos de desprendernos de él.

Nuestros abuelos pasaron una guerra civil, y nuestros padres fueron educados con toda esa energía muy latente en su seno familiar, donde se premiaba mucho mas el esfuerzo y la seguridad, que el disfrute y la felicidad, no digo con esto que no haya que esforzare en las tareas, y en las responsabilidades que todos tenemos, y en la consecución de nuestros logros, hablo del equilibrio, entre ambas cosas, hablo de disfrutar de tu trabajo, hablo de cambiar la forma en la que vemos las cosas, hablo de cambiar el esfuerzo y las obligaciones, por pasión y dedicación por aquello que haces en cada momento.

Si fuéramos conscientes de como nos hablamos, seriamos conscientes de como nos sentimos cuando hacemos una cosa u otra, y ahí es donde quiero llegar, a eso me refiero con lo de que ser feliz es una decisión, y es una decisión porque yo puedo decidir ser feliz, yo puedo sonreír todos los días, yo puedo decidir pensar en cosas positivas para mí, yo puedo decidir rodearme de personas que me hagan sentir bien, y yo puedo decidir dejar aquello que me cause dolor constantemente. “Así que si”, somos nosotros los que de alguna forma ya sea consciente o inconsciente hemos decidido apegarnos a una vida que no nos hace sentir bien, que nos aleja de nuestra esencia, y de lo que realmente somos y hemos venido a expresar.

Y sé que ahora estarás diciendo; “ya pero no es tan fácil”, tengo que pagar mis facturas, tengo que seguir en este trabajo, aunque no me llene, y aunque hace años que se acabó el amor en mi matrimonio, donde voy a ir yo ahora con la edad que tengo, que va a ser de mis hijos, etc.

“No digo que sea fácil, lo que digo que la decisión de estar donde estas la has decidido tú”,

así que lo primero que has de hacer es asumirlo, y dejar de proyectar tu mal estar a los demás, y dejar de culpar al mundo de tu situación.

¡Siii! sé que escuece un poco oír esto y que es triste no tener a quien culpar, te da como una sensación de vacío y te costara dejar de hacerlo, ya que llevas mucho tiempo haciéndolo, y la mente se habitúa a pensar de una forma determinada y actuar en consecuencia a ese pensamiento, creando un círculo vicioso y una respuesta automática en tu vida. Pero esta decisión, esta toma de conciencia te acerca a un estado de plenitud interna, y de paz contigo mismo, aunque quizás aun no me creas.

Para mí la felicidad no es más que esto, es un estado de aceptación con todo lo que sucede en mi vida, la aceptación me lleva a la paz con el momento presente, y la paz de forma automática me conduce a un estado de felicidad, mas allá de lo que este sintiendo en cada momento. Me explico, si dejo de luchar contra mis sentimientos, contra mis emociones, y permito que estas sean expresadas, estas van a cambiar y transformarse en otra cosa.

Recuerdo un día en un taller de crecimiento personal donde el ejercicio consistía simplemente en mirarnos fijamente a los ojos, sin decir nada, simplemente sentir, al cabo de unos minutos tal fue el sentir que empecé a llorar desconsolado sin saber exactamente muy bien porqué.

Al llegar a casa pude comprender, pude darme cuenta que lloraba porque llevaba 33 años de mi vida, “mirando, pero sin ver”, estaba limitado por mi mente, mi ego, mis prejuicios, y realmente no veía a la gente, la interpretaba en base a mis creencias, y sistema de valores.

Por primera vez en mi vida sentía una enorme paz al poder derrumbarme ante otras personas y llorar, sentir mi tristeza, abrazarla, amarla y permitir que esta se transformara en aceptación/paz/felicidad.

Así que puedes aceptar cada situación que venga a tu vida, sentirla, no luchar contra ella, porque detrás de cualquier estado de cualquier sentimiento y emoción, si te lo permites hallaras la paz y ese estado permanente llamado la “felicidad del ser”.

Has de saber que no es lo mismo aceptar una situación, que estar a favor de ella, o que te guste, hay muchísimas cosas ha día de hoy que no me gustan y si pudiera cambiarlas las cambiaria, pero otras de las cosas que he aprendido que si están ahí es porque tienen que estar porque a día de hoy son necesarias para que los seres humanos sigamos creciendo y evolucionando. No podemos cambiar el mundo, pero si cambiamos nuestra manera de mirarlo nuestro mundo cambia.

Por ejemplo, si cambias tu concepto de la muerte como me pasó a mi con la perdida de mi mejor amigo, la muerte deja de ser un drama, ¡SI!, es evidente que cuando se va un ser querido, siento pena, tristeza, y depende de la forma en la que se vaya, incluso, rabia, impotencia, y frustración,

¿pero sabes qué? estoy en paz con mis emociones, con mis sentimientos, me permito sentirlos, vivirlos, se que pasaran, por el contrario, si no aceptas las situaciones que ocurren en tu vida, si no aceptas tus emociones y sentimientos, si los reprimes, “Te acabaran enfermando”.